El propósito del presente capítulo es
proporcionar al evaluador y preparador del proyecto ciertos instrumentos teóricos y prácticos que le permitan disponer del espectro general del mercado en el que el proyecto deberá operar.
El mercado no es un
ente abstracto, aun cuando Adam Smith haga referencia a una "mano invisible". En él convergen las potencialidades de la
demanda y oferta existentes en una sociedad en un momento dado, para establecer las condiciones de precio y cantidad de las transacciones realizadas.
En este capítulo se
hará referencia a tres aspectos fundamentales: la estructura del mercado, la demanda y la oferta. Se les dará especial realce al mercado y a las características posibles en las cuales éste pueda operar considerando
diversas estrategias de desarrollo. Estas estrategias disponen de políticas concretas
que le dan forma y las incorporan en un determinado modelo de desarrollo, el cual será distinto por razones sociales, políticas y estratégicas.
Al evaluar un
proyecto es preciso determinar el mercado en que deberá operar. El análisis correspondiente debe abarcar, además del mercado del bien final,
los mercados de insumos y factores, puesto que todos ellos en su cor\junto
influirán de una u otra forma en el proyecto. En
el mercado es donde las personas reflejan sus intereses, deseos y necesidades. Allí el ser humano pone de presente la jerarquización de sus necesidades y establece su propia identidad en relación con los bienes que desea poseer o adquirir. Es también en el mercado donde los productores reflejan sus
condiciones de costo y tecnología. La interacción de ambos determinará un mecanismo que generalmente será socialmente óptimo.
El conocimiento del
mecanismo del mercado resultará imperiosamente necesario al evaluador de proyectos para realizar el proceso a través del cual
podrá recomendar o rechazar la asignación de los recursos escasos a una determinada iniciativa.
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